El trofeo diseñado para el festival A Cel Obert 2021 nace de una premisa simple y poderosa: la curiosidad como motor. Como impulso para mirar más allá, para cuestionar lo evidente, para descubrir.
La pieza se construye desde ese gesto esencial:
una perforación en la parte superior que puede ser muchas cosas.
Un ojo.
Un vacío.
Un lugar desde el que observar.
El objeto no solo se mira, invita a mirar a través. A encuadrar fragmentos de realidad, a cambiar el punto de vista, a activar una relación directa entre el espectador y el espacio.
La geometría, aparentemente simple, introduce una segunda lectura. La forma inclinada y asimétrica evoca una cara de inspiración cubista, un guiño a un movimiento que entendía la realidad como algo múltiple, fragmentado, abierto a interpretación.
Mirar desde distintos ángulos.
Entender desde distintas perspectivas.
El resultado es un trofeo de diseño contemporáneo, concebido para arquitectura y eventos culturales que buscan algo más que un objeto. Un premio que no solo reconoce, sino que activa la mirada.


